Desde la cuna de Santo Domingo de Guzmán, los frailes dominicos de Caleruega compartimos en este espacio reflexiones, historias y pensamientos sobre diversos temas que nos interpelan y nos inspiran.
Más info sobre el blog

El Espíritu de la Verdad

Fray Diego Rojas / 0 comentarios / Comentario al Evangelio
Espiritu Santo 26

6to Domingo de Pascua. El Espíritu de la Verdad

Evangelio según san Juan 14, 15-21

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Si me amáis, guardaréis mis mandamientos. Y yo le pediré al Padre que os dé otro Paráclito, que esté siempre con vosotros, el Espíritu de la verdad. El mundo no puede recibirlo, porque no lo ve ni lo conoce; vosotros, en cambio, lo conocéis, porque mora con vosotros y está en vosotros.

No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros. Dentro de poco el mundo no me verá, pero vosotros me veréis y viviréis, porque yo sigo viviendo. Entonces sabréis que yo estoy en mi Padre, y vosotros en mí y yo en vosotros. El que acepta mis mandamientos y los guarda, ese me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y yo también lo amaré y me manifestaré a él».

Reflexión

En este sexto domingo de Pascua nos vamos acercando a pentecostés y el Evangelio de Juan nos sitúa nuevamente en el contexto de la despedida de Jesús. Los discípulos comienzan a experimentar la incertidumbre de la ausencia: ¿qué será de ellos cuando el Maestro ya no esté físicamente? Y en medio de esa inquietud, Jesús pronuncia una promesa llena de consuelo: “No os dejaré huérfanos”. La Pascua no significa abandono, sino el comienzo de una presencia nueva. Cristo resucitado ya no estará limitado por el espacio o el tiempo; estará presente de una manera más profunda en la vida de los creyentes.

Jesús sabe que la gran fragilidad del ser humano no es tanto sentirse solo, sino quedarse sin verdad, sin orientación, sin una palabra capaz de iluminar el camino. Por eso promete el Espíritu Santo, al que llama “el Espíritu de la verdad”. No se trata de una idea abstracta ni de una fuerza impersonal, sino de la presencia misma de Dios actuando en el interior de la comunidad. El Espíritu continúa la misión de Cristo, de hecho, la misión de Cristo y del Espíritu se relacionan ítimamente. Cristo no puede realizar su misíon en la hisoria sin el Espíritu, y el Espíritu tampoco la suya sin Crist. Por ello es el Espíritu el que recuerda las palabras de Cristo, hace comprender su vida y conduce al creyente y a la Iglesia hacia una verdad cada vez más profunda. Gracias al Espíritu, el evangelio no queda congelado en el pasado, sino que permanece vivo y actuante.

Esto significa que la fe cristiana no consiste únicamente en conservar un recuerdo de Jesús, sino en vivir una relación actual con Él. El Espíritu hace posible que Cristo siga hablando, inspirando y transformando. A veces pensamos que habría sido más fácil creer si hubiéramos visto a Jesús con nuestros propios ojos. Sin embargo, el evangelio nos dice que la verdadera cercanía no depende de una presencia física, sino de esta comunión interior que el Espíritu suscita. No estamos huérfanos porque Dios sigue guiando a su Iglesia y a cada creyente desde dentro de la historia.

El pasaje también nos recuerda que esta presencia del Espíritu se reconoce especialmente en el amor vivido. “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”. En Juan, amar y guardar la palabra no significa cumplir fríamente unas normas, sino dejar que la vida de Jesús tome forma en nosotros. Allí donde hay amor verdadero, perdón, fidelidad y entrega, el Espíritu sigue revelando el rostro de Cristo. La verdad del evangelio no se impone desde fuera; se manifiesta en una vida transformada por el amor.

En este tiempo pascual, somos invitados a renovar nuestra confianza en esa presencia nueva del Señor. Jesús no nos deja solos frente a las incertidumbres del mundo ni huérfanos de sentido. Nos da su Espíritu para acompañarnos, sostenernos y seguir revelándonos quién es Él. Y quizás la gran pregunta para nosotros hoy sea esta: ¿dejamos espacio al Espíritu para que siga hablándonos y conduciendo nuestra vida? Porque allí donde el Espíritu actúa, Cristo continúa haciéndose presente y la esperanza nunca se apaga.

Oración:

Señor, ayúdanos a disponer nuestros corazones para que el Espíritu de la Verdad actúe en nuestras vidas.  

Fray Diego Rojas Fray Diego Rojas

Comunidad de frailes dominicos de Caleruega

Anterior


Deja tu comentario

En caso de duda, puede consultar las normas sobre comentarios.

Aviso: los comentarios no se publican en el momento. Para evitar abusos, los comentarios sólo son publicados cuando lo autorizan los administradores. Por este motivo, tu comentario puede tardar algún tiempo en aparecer.

Cancelar repuesta


Categorías

Últimos artículos

Archivo